miércoles, 14 de noviembre de 2007

sábado, 3 de noviembre de 2007


Según mis conclusiones, siempre de las cosas que suceden me quedan demasiada cantidad de dudas. Creo que uno mismo no tiene la capacidad de ponerse en el papel de persona que parecemos cumplir y resolver todos nuestros problemas. Si el problema tiene solución no nos tendríamos que preocupar ya que en algún momento, en medio de esta vida alocada llena de gente que corre por todos lados, celulares que suenan, o vibran...se resolverá. Y si el problema no tiene ningún tipo de solución, para que vamos a hacernos mala sangre...si por más que nos la hagamos no va a existir forma de que éste sea resuelto. En conclusión: no nos tendríamos que hacer problema por nada, creo que estoy acertando en lo que digo, pero si yo misma lo escribo no entiendo porque me sigo haciendo mala sangre por ciertos "problemas".No creo merecerme esto, no creo que ustedes se lo merezcan. Hay muchas veces en la que es todo muy injusto, y que uno parece ser, estar y vivir felíz, pero cuando menos nos lo esperamos, en el momento menos esperado, ahi!, ahi es cuando caemos a la realidad de que en este mundo cada uno vive por su cuenta, y que cada uno piensa por si mismo. Creemos que no es así, creemos que cierta gente se preocupa por nosotros, pero debés en cuando hay que bajar de esa nube de amor en la que vivimos, y nos tenemos que dar cuenta que estamos en una bola que dice llamarse "mundo" en el que hay mitad tierra, mitad agua, y en el que cada persona vive, piensa, y actúa por si misma, sin importarle el resto. Ojo!, con esto no estoy queriendo decir que todas las personas seamos/sean iguales, gracias a Dios, él nos hizo diferentes, sino ahi si que nos convendría reitrarnos de esta bola mundial. Muchas veces ni pensamos lo que decimos, actuamos mediante el inconciente, decimos lo que pensamos, pero no pensamos lo que decimos. Vivimos pendientes del minutero, creo que tendríamos que perder la noción del tiempo por al menos dos minutos y pensar detenidamente cual es nuestra función acá. Tal véz nunca seré todas las cosas que quiero ser, pero ahora no es tiempo de llorar, no quiero perder mi tiempo llorando, ahora es tiempo de encontrar el porqué de las cosas, todo tiene su porqué, por más que nunca lo veamos,o nos neguemos a hacerlo. Y que mejor para escapar del infierno que poner de rodillas al Diablo. Puede que no tenga razón ni en la mitad de las cosas que estoy diciendo, pero me parece que aveces, me corrigo: la mayoría de las veces, tendríamos que ser más inteligentes de lo que somos.

Un día de aquellos.



Todos podemos tener un día de aquellos. Uno de esos días miserables en los que te sientes horrible, malhumorado, solo, y literalmente exháusto.Días en que te sientes pequeño e insignificante, y todo parece fuera de tu alcance.

No puedes ponerte a la altura de la circunstancias. y tan sólo ponerte en marcha parece imposible.

En un mal día te puedes poner paranóico y creer que todos están tras de ti. (Aunque esto no es siempre algo malo.) Te sientes tan frustrado y ancioso, que te muerdes las uñas sin parar y hasta eres capaz de comerte un enorme pastel de chocholate, en un abrir y cerra de ojos.En estos días te sumerges en un océano de tristeza. Estás a punto de llorar en cualquier momento y no sabes ni siquiera por qué. En fin, te parece que andas por la vida sin un propósito. no estás muy seguro de cuánto tiempo más soportaras y te dan ganas de gritar: "¡Que alguien me pegue un tiro, por favor!"

No se necesita mucho para tener un mal día. tal vez, te has despertado sintiendo que no luces muy bien, te descubres algunas arrugas nuevas, has subido de peso, o te apareció un espantoso grano en la nariz. Quizás olvidaste el cumpleaños de alguien muy importante o te sacaron una foto en la que te ves peor que nunca. Te pueden haber abandonado, te han echado del trabajo, o has hecha el ridículo en público, tal vez te han puesto un sobrenombre deprimente, o alguien te ha dado un baño de agua fria. Quizás tu trabajo sea una verdadera molestia. Te pueden estar presionando para que ocupes el lugar de alguien, tu jefe te tiene entre ceja y ceja, y en la oficina, todos te están volviendo loco.

Puedes tener un dolor de cabeza demoledor, una hernia de disco, mal aliento, dolor de muelas, o se te ha escapado un eructo, tal vez tienes la boca seca, o te molesta una uña encarnada. Cualquiera sea la razón, estás convencido de que alguien, allí arriba, no te quiere. Entonces, ¿qué puedes hacer? Bueno, si eres como la mayoría, te refugiarás detrás de la leve esperanza de que las cosas se arreglen solas. Pasarás el resto de tu vida mirando por encima del hombro y esperando que todo vuelva a estar mal, una y otra vez. Mientras, te irás volviendo amargo y cínico, o te convertirás en una víctima llorosa y patética. Hasta que te deprimas de tal maera que te acuestes en el suelo y ruegues que la tierra te trague. Creerás entonces, que jamás volverán a tocar tu canción. Pero esto es una locura porque sólo eres joven una vez y jamás se envejece dos veces.¿Quién puede saber las cosas maravillosas que te esperan a la vuelta de la esquina?

Después de todo, el mundo está lleno de descubrimientos asombrosos, cosas que ahora ni siquiera imaginas. Perfumes deliciosos, y apetitosos manjares para compartir. Podrías hacerte fabulosamente rico o incluso convertirte en una gran estrella (algún día). Suena bien, ¿no?. Pero espera, ¡aún hay más!

La vida tiene muchas vueltas, y quedan todavía muchos juegos por descubrir, y también el yoga y el karaoke y salvajes y alocados bailes exóticos. Y lo mejor de todo: existe el romance. Que significa miradas soñadoras, dulces tonterías susurradas al oído, tiernos abrazos, besos, más besos, y todavía más beso, hasta algún que otro mordisco de amor y, a apartir de allí, bueno, todo puede suceder.

Entonces, ¿cómo puedes encontrar esa placentera sensación de estar deslizándote en un tibio baño de espuma? Es fácil. Primero, deja de escaparte de todos los temas difíciles. Es hora de hacerles frente. Ahora, relájate. Respira profundamente (inhala por la nariz y exhala por la boca). Y medita, si puedes. O vé a dar un paseo para aclarar tus ideas. acepta el hecho de que deberás dejar atras algunas cargas emocionales. Intenta ver las cosas desde una perspectiva diferente. Quizás eres realmente tú el que se equivocó. Si es así, ten la madurez suficiente como para pedir perdón (nunca es demasiado tarde para hacerlo). Si otra persona ha hecho algo mal, ponte de pie y dile: "Eso no está bien y no voy a aceptarlo". Es bueno ser enérgico. (Pero casi nunca es bueno hacer gestos groseros.)

Siéntete orgulloso de cómo eres, no pierdas la capacidad de reírte de ti mismo. (Esto es mucho más fácil cuando te rodeas de gente positiva.) Vive cada d{ia como si fuera el último, porque un día lo será. No temas morder más de lo que puedes masticar. Corre riesgos. Nunca retrocedas. Atrévete a ir hacia adelante. Después de todo, de eso se trata la vida, ¿no? Yo también lo creo.

miércoles, 31 de octubre de 2007

DESPUÉS DE UN TIEMPO....



Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...